La Coctelera

Me mudo a blogger

Por distintas razones, después de más de cinco años, me voy de La Coctelera. Quiero agradecer a este servicio la oportunidad que me ha dado de expresarme durante todos estos años, pero creo que ha llegado el momento de cambiar.

Estoy segura de que ahora aumentaré el ritmo de mis publicaciones y escribiré más cosas relacionadas con mi tesis, que es en lo que estoy trabajando ahora. También recuperaré y retomaré algunos artículos de los que, en su momento, publiqué aquí.

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Mi nueva dirección es bastante sencilla: piluky.blogspot.com

¡Os espero!

Animales y derechos

Con motivo del día mundial de los animales, ayer, 4 de octubre, decidí que sería un buen momento para hacer un post acerca de los derechos de lo animales (que no he tenido tiempo de terminar hasta hoy). Si bien el tema es demasiado amplio para tratarlo de una manera tan breve, intentaré ponerlo sobre la mesa, tratándolo de manera clara y argumentada, para intentar aportar un pequeño granito de arena a la causa. A nuestra causa, la de todos los seres de la tierra.

Especismo

El desprecio hacia aquél que es individuo de una especie diferente se llama "especismo". Este término, acuñado en 1970 por Richard D. Ryder, consiste en el hecho de realizar una discriminación moral con respecto al resto de especies, dadas determinadas diferencias físicas. Sin embargo, dichas diferencias físicas entre los humanos y el resto de animales no pueden tomarse como fundamentación de la moral, porque estaríamos cometiendo, irremediablemente, una falacia al decir que los animales carecen de derechos (no son iguales en derechos) porque no son físicamente iguales: distintos físicamente no implica distintos en derechos. En el caso de los humanos, el extremo se llama "antropocentrismo moral" y tiene que ver con el desprecio hacia toda especie que no sea la humana. Su consecuencia más inmediata es el tratamiento del resto de animales (no olvidemos que el ser humano pertenece al reino animal) como propiedades que el hombre puede usar como le plazca.

En muchos casos, estos prejuicios a la hora de discriminar a los animales están basados en puras diferencias físicas, dado que pueden estudiarse los procesos que tienen lugar para la cognición animal (recomiendo este artículo para empezar a indagar). De hecho, cualquiera que haya tenido una mascota, que son los animales más cercanos a nosotros (en tanto domésticos), entiende cuando su mascota le pide comida, salir a la calle o cuando quiere lo que el humano que está a su lado tiene. En esto tenemos ejemplos claros de voluntad, inteligencia (si bien a un nivel precario y discutible, más o menos como la de un niño humano) y lenguaje, aunque éste sea distinto del nuestro. Nótese, en este punto, que un animal doméstico puede pedir comida cuando ésta no está en su plato. Ser capaz de "nombrar" algo en su ausencia es, irremediablemente, lenguaje.

Es más, si consideráramos que el ser humano es el único ser inteligente sobre la faz de la tierra, entonces tendríamos que preguntarnos cuál es el grado de estupidez que le lleva a destruirla, acabando, así, con su medio de vida. O cómo es posible que, arbitrariamente, los humanos hayan dado valor a un metal (a.k.a. "dinero") por encima de los medios que la tierra pone a su alcance, centrando en esto su felicidad. O el hecho de eliminar especies hasta su extinción pues "¡para qué sirven!". Esto no puede entenderse como muestra de inteligencia, al menos, a mi parecer.

Derechos de los animales

Desde la Antigüedad Griega encontramos defensas de los intereses de los animales. El ejemplo más claro lo tenemos en Pitágoras y su Escuela, quienes no comían carne animal al poder reencarnarse el alma tanto en humanos como en animales. De Pitágoras se dice que llegaba a comprar animales para liberarlos.

La ley del Antiguo Testamento recrimina el maltrato animal y postula un buen trato para los animales que nos alimentan y nos ayudan en nuestras tareas diarias. También el Corán pide que no se torture a los animales, aunque acepta que nos sirven de alimento.

Ya en la Edad Moderna, los animales son tratados, especialmente por el filósofo Descartes, como autómatas. No son capaces de sentir dolor ni tienen lenguaje (sólo responden a estímulos) ni conciencia. Pero, entonces, tampoco tienen alma, por lo que, al comportarse como máquinas, carecen de toda consideración moral (pues han de ser tratados como tal). Y, si sólo es una máquina, podemos hacer con él cuanto nos plazca.

Pese esto, pronto aparecerían, en Irlanda e Inglaterra, las primeras leyes de protección animal. Las primeras, en 1635, 1641 y 1654. Otro de los que argumentan por los intereses de los animales es Locke, quien, frente a Descartes, se opone a la crueldad contra los animales. Ya en la Ilustración, Rousseau también lo hará, en 1754, afirmando que hay que tratar a los animales como parte de la ley natural, puesto que sienten, como los seres humanos. Dice el ginebrino[1]

 

 

Parece, en efecto, que si estoy obligado a no hacer ningún daño a mi semejante, es menos porque es un ser razonable que porque es un ser sensible; casualidad que, por ser común a la bestia y al hombre, al menos debe dar a aquélla el derecho a no ser maltratada inútilmente por éste.

 

 

También Kant se opone a la crueldad con los animales. Sin embargo, es partidario de tratarlos como puros medios, no como fines en sí mismos (pues no son personas) y, por lo tanto, son cosas[2]:

 

 

Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza, tienen, empero, si son seres irracionales, un valor meramente relativo, como medios, y por eso se llaman cosas; en cambio, los seres racionales llámanse personas porque su naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos.

 

 

Los animales no humanos tienen precio, no valor y, por lo tanto, los podemos tratar como mera mercancía que no tiene ningún tipo de derecho. Llevada a sus últimas consecuencias, la tesis kantiana puede justificar el maltrato animal. La tesis kantiana puede llamarse, sin llevarla a sus últimas consecuencias, "personalismo". Otro tipo de personalismo más actual, el llamado personalismo cristiano, defenderá ésta misma postura kantiana con respecto a la consideración de los animales como algo que está fuera de toda caracterización moral. La diferencia puede entenderse en términos puramente cuantitativos: humanos, cualidad; animales, cantidad (puro número, cosas).
Durante el siglo XIX, surgieron distintos grupos contra la crueldad con animales, especialmente en Inglaterra. Consecuencias inmediatas de este hecho fueron los primeros intentos de legislar contra el maltrato animal y en favor de los derechos de los animales, como la Ley de crueldad con los animales de 1876. También se crea en Estados Unidos (1866) la Sociedad americana para la prevención de la crueldad con animales, cuyo fundador llegó a crear una Declaración de derechos de los animales.
En la actualidad, siguen emergiendo y consolidándose grupos que defienden los derechos de los animales, como el Frente de liberación animal (fundado en 1976) o Peta (Personas por el trato ético de los animales). Otro de los campos emergentes es el de la ley animal, una aproximación desde distintos ámbitos que busca legislar en este sentido.
¿Deben tener derechos los animales?
En tanto seres que sienten, como los seres humanos, los animales deben ser considerados como miembros de la comunidad moral y, por lo tanto, como seres dotados de derechos. Son seres que sienten, como nosotros. No son una mera mercancía de la que podamos disponer a nuestro antojo.
No estoy defendiendo, en este punto, el veganismo o el vegetarianismo en sus distintas variantes, sino el respeto mutuo y el sentido común, frente al consumismo compulsivo que ahora se cierne sobre el mundo animal: vestimos sus pieles y comemos su carne, pero creo que la sobreexplotación no es el camino. Somos omnívoros, sí, pero los animales no humanos, como los que sí lo son, forman parte del planeta tierra y, como tales, como vivientes que sienten, que sobreviven con nosotros en nuestro mundo, en su mundo, hay que respetarles. Seamos responsables de la tierra que queremos legar a nuestros hijos.
Me quedo, para terminar, con las palabras de Rousseau[3]:

 

De esta manera, no es obligado hacer del hombre un filósofo antes de hacer de él un hombre; sus deberes hacia el prójimo no sólo están dictados por las tardías lecciones de la madurez; y en tanto no resista al impulso externo de la conmiseración, no hará daño nunca a un hombre ni a un ser sensible, salvo en el caso legítimo en que, estando comprometida su conservación, se vea obligado a darse preferencia. De este modo se terminan también las viejas disputas sobre la participación de los animales en la ley natural. Porque está claro que, desprovistos de luces y libertad, no pueden reconocer esta ley; pero como pertenecen en cierta manera a nuestra naturaleza por la sensibilidad de la que están dotados, se considerará que deben participar también del derecho natural y que el hombre está sujeto a ellos por alguna especie de deber.

 

 

P.S. No dejéis de ver Earthlings (terrícolas). En este blog tenéis la lista de reproducción del documental completo y una introducción al mismo.

 

 

Fuentes:
Animal Law (Wikipedia en inglés).
Animal Rights (Wikipedia en inglés).
Cognición animal (Wikipedia en español).
Derechos de los animales (Wikipedia en español).
The moral status of animals (Stanford Encyclopedia of Philosophy).

[1] Rousseau, J.J., Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres, prefacio, p. 188, RBA, Barcelona 2004.

[2] Kant, I., Fundamentación de la Metafísica de las costumbres, 428, edición online basada en la de Espasa-Calpe, Madrid, 1980.
[3] Rosseau, Op. Cit.
N. B. Tras una hora peleándome con el editor de La Coctelera, he decidido dejarlo como está. Lo siento si a alguien le molesta, pero no puedo hacer más.

Un par de recomendaciones

Ya sé que llevo mucho tiempo sin escribir. En este tiempo he pasado por oposiciones y demás historias que no vienen al caso. Así que me disculparéis, espero.

También sé que este post no es la leche, pero dejadme que vuelva a coger impulso poco a poco.

Si me he decidido a escribir, es  para recomendaros un par de cosas. En primer lugar, un buen libro que ha caído en mis manos. Se llama El nombre del Viento y es de Patrick Rothfuss. Esta novela de fantasía épica forma parte de la trilogía Crónica del asesino de reyes y ya han empezado a comparar a su autor con escritores de la talla de George R.R. Martin o Tolkien.

Sin más, os dejo con la página web oficial y con una pequeña muestra para abrir boca:

Otra de las cosas que os quiero recomendar es el juego de tablero Talismán. Tuvimos la oportunidad de estrenarlo este mismo mes de agosto (en mi segunda visita a Salamanca, je je) y la experiencia fue muy satisfactoria. Teniendo en cuenta que estoy bastante acostumbrada a este tipo de juegos, me resultó bastante entretenido.

El juego consiste en derrotar a todos los enemigos y alcanzar la Corona de mando y su primera edición (la que yo tengo es la cuarta) data del año 1983. Los modificadores son muy básicos: vida, fuerza, astucia y puntos de destino. También cuenta con cartas de aventura que pueden modificar en cualquier momento el desarrollo del juego, desde tener que enfrentarte a un dragón, hasta robar oro a tus enemigos.

En este juego puedes elegir entre doce personajes (con sus correspondientes fichas y figuras) y, en cualquier momento, puedes ser convertido en sapo. Es de dos a seis jugadores y se supone que la partida dura unos 90 minutos, pero será más larga si los jugadores no tienen el suficiente nivel como para cambiar de escenario (hay tres regiones distintas, por las que hay que pasar para llegar a la Corona de mando).

Sin duda, lo recomiendo.

Jack London: la filosofía en el talón de hierro

Alabado sea Dios porque no somos sabios

¿Qué sois vosotros, entonces?

Somos filósofos.

Ya alzásteis el vuelo -dijo Ernesto riendo-. Os salís del terreno real y sólido, y os lanzáis a las nubes con una palabra como una máquina voladora. Por favor, vuelva a bajar usted y dígame exactamente qué entiende por filosofía.

La filosofía es... (el doctor Hammerfield se compuso la garganta) algo que no se puede definir de manera comprensiva salvo a los espíritus y a los temperamentos filosóficos. El sabio que se limita a meter las narices en sus probetas no podría comprender la filosofía.

Ernesto pareció insensible a esta puya. Pero como tenía la costumbre de devolver el ataque al adversario, lo hizo sin tardanza. Su cara y su voz desbordaban fraternidad benigna.

En tal caso, usted va a comprender ciertamente la definición que voy a proponerle de la filosofía. Sin embargo, antes de comenzar, le reto a hacer notar los errores, o a observar un silencio metafísico. La filosofía es simplemente la más vasta de todas las ciencias. Su método de razonamiento es el mismo que el de una ciencia particular o el de todas. Por este método de razonamiento, método inductivo, la filosofía fusiona a todas las ciencias particulares en una sola y gran ciencia. Como dice Spencer, los datos de toda ciencia particular no son más que conocimientos parcialmente unificados, mientras que la filosofía sintetiza los conocimientos suministrados por todas las ciencias. La filosofía es la ciencia de las ciencias, la ciencia maestra, si lo prefiere. ¿Qué piensa usted de esta definición?

Jack London, El talón de hierro, pp. 24-25, Hiru, 2003.

P. S. No estoy muerta ni desaparecida: estoy de exámenes.

¿Por qué el Primero de Mayo?

El establecimiento del Primero de Mayo como día internacional de los trabajadores tuvo lugar en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en 1889. Si bien, actualmente, se tiene por una fiesta en la que se reivindican los derechos de los trabajadores, en su origen, el Primero de Mayo rendía homenaje a los llamados “Mártires de Chicago”.

Los “Mártires de Chicago” iniciaron una huelga el 1 de Mayo de 1886 en la que reivindicaban la consecución de la jornada laboral de 8 horas y que culminaría en la revuelta o masacre de Haymarket.

Dicha revuelta tuvo lugar del 4 de Mayo de 1886 y tenía su antecedente en el 3 de mayo, día en que los obreros de la fábrica de maquinaria agrícola McCormick, fábrica en huelga desde febrero que mantenía la producción por esquiroles, se concentraron frente a la misma. Dicha concentración acabó en batalla campal de los obreros en huelga con los amarillos, hasta que la policía intervino disparando, sin previo aviso, sobre la multitud, matando a dos trabajadores (aunque en algunos periódicos se habla de 6 muertos) y dejando varios heridos.

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Panfletos para convocar a los obreros. Fuente: wikipedia.

 

 

Debido a la violencia policial, los anarquistas llamaron a los obreros para un mitin en Haymarket Square el día 4 de mayo, con panfletos en los que se instigaba a los trabajadores a buscar justicia frente al asesinato. El anarquista August Spies habló a la multitud, empezando por decir que el acto no tenía como objetivo incitar a la violencia, sino “explicar la situación general del movimiento de las 8 horas y arrojar luz sobre varios incidentes en conexión con él”. Sobre las 10.30 de la noche, la policía empezó a disolver la manifestación, que se había dado de manera pacífica. En ese momento, alguien arrojó una bomba que mató a un policía llamado Mathias J. Degan. Así, la policía, inmediatamente, abrió fuego, acabando con la vida de al menos cuatro trabajadores y un número indeterminado de civiles, que se estima, como mínimo, en cincuenta muertos.

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El anarquista August Spies. Fuente: wikipedia.

 

Tras los hechos, se despidió, persiguió , torturó, procesó e hirió a miles de obreros y se acusó de la muerte del policía y arrestó a 31 personas relacionadas con los anarquistas que habían organizado el acto, número de personas que finalmente se reduciría a 8. El juicio empezó el 21 de junio y, tras él, se condenó a muerte a siete de los acusados y a uno de ellos a quince años de prisión. Tras las apelaciones, el 10 de noviembre de 1887, a dos de ellos se les conmutó la pena de muerte por cadena perpetua.

 

De acuerdo a los testigos, cuando iban a ahorcar al anarquista Spies, éste gritó: “¡Llegará el tiempo en el que nuestro silencio será más poderoso que las voces que hoy ahogáis!”.

 

La sentencia indignó a trabajadores de todo el mundo, que se sucedieron en protestas y, a finales de 1886, varias patronales empezaron a conceder la jornada de ocho horas.

 

El 26 de junio de 1893, el gobernador de Illinois, tras concluir que los ocho acusados eran inocentes, firmó el perdón de los tres que quedaban en prisión. Hoy en día, se caracteriza este juicio como una de las mayores injusticias cometidas en toda la historia de Estados Unidos.

 

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Placa añadida al monumento de Haymarket en 1997. Fuente: wikipedia.

 

  • Para leer más/fuentes:

Wikipedia en español:

-Revuelta de Haymarket.

-Día Internacional de los trabajadores.

Wikipedia en inglés:

-August Spies.

-Haymarket affair.

 

 

Miguel Hernández: Vientos del pueblo me llevan

Dado que es el centenario de Miguel Hernández, este blog le rinde un pequeño homenaje reproduciendo uno de sus poemas más conocidos.

Antes de nada, os recomiendo que le echéis un vistazo al artículo sobre el poeta que hay en wikipedia, especialmente a los enlaces, entre los que encontraréis tesoros como el archivo de las declaraciones de Miguel Hernández ante el juez militar. También aprovecho este breve post para protestar contra esto y otras acciones similares de la SGAE. Hay cosas que jamás entenderé.

Sin más, os dejo con el texto "prometido". Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

 

 

*Podéis encontrar éste y otros textos del poeta en esta web.

Nuevas tareas

Ahora, además de mi trabajo en el ayuntamiento, mi trabajo en una tienda de informática y la realización de mi tesis doctoral (que va más lenta de lo que me gustaría), he decidido probar suerte con las oposiciones de secundaria.

Se admiten sugerencias y condolencias.

Que la fuerza me acompañe...

Tal día como hoy...

(1) Fallecía Tomás de Aquino cuando iba de camino al segundo Concilio de Lyon (1274).

(2) Tenían lugar las Condenas al Averroísmo (1277). Fueron prohibidas por el obispo de París, Esteban Tempier, un total de 219 proposiciones  (aquí está la carta de Tempier con la lista de proposiciones) entre las que, no sólo no existía una cohesión doctrinal, sino que, además, las había que eran perfectamente compatibles con el Cristianismo. En la carta introductoria de Tempier, señala que algunos estudiantes de artes habían sobrepasado los límites de su propia facultad (nonnulli Parisius studentes in artibus proprie facultatis limites excedentes). Asimismo, les acusa de afirmar lo que se ha venido llamando "teoría de la doble verdad", para eximirse de la responsabilidad que tienen de sus propias enseñanzas: "dicen que estas cosas son verdaderas según la filosofía, pero no según la fe católica, como si hubiera dos verdades contrarias (dicunt enim ea esse vera secundum philosophiam, sed non secundum fidem catholicam, quasi sint duae contrariae veritates)".

Los principales inculpados en estas Condenas son Siger de Brabante y Boecio de Dacia, pero también se encuentran tesis de Averroes, Avicena y Tomás de Aquino entre los "errores doctrinales". Tras las mismas, libros de Averroes, Avicena, Tomás de Aquino, Siger de Brabante y de otros averroístas fueron quemados en la calle y se excomulgó a quienes sostenían tales proposiciones.

Nota: También en Oxford, en 1277, el 18 de Marzo, se condenaron 30 proposiciones entre las que se encuentran asimismo algunas de Tomás de Aquino. En este caso, el artífice de las Condenas fue el arzobispo de Canterbury, Robert Kilwardby.

Para leer más:

Moreno Urbaneja, J.A., "Crisis del espíritu agustiniano en la polémica averroísta del siglo XIII", en Averroes y los averroísmos, Actas del III Congreso de Filosofía Medieval, pp. 327-337, SOFIME, Zaragoza, 1999.

Thijssen, Hans, "Condemnation of 1277", en The Stanford Encyclopedia of Philosophy.

Wippel, J. F. "The Parisian Condemnations of 1270 and 1277", en A Companion to Philosophy in the Middle Ages, pp. 65-73, Gracia, J.J.E. - Noone, T.B. (eds.), Blackwell Publishing Ltd., Malden (MA), 2002.

Wikipedia (en inglés): Thomas Aquinas (apdo.) Condemnation of 1277 and subsequent canonization.