Acabo de terminar de leer Homenaje a Cataluña, de George Orwell. Pese a que lo escribió antes de sus obras más conocidas, como Rebelión en la granja y 1984 (las cuales recomiendo encarecidísimamente), ha sido el último en mi orden de lecturas.
En esta novela, el autor relata sus vivencias en primera persona como miliciano del P.O.U.M. durante la Guerra Civil Española. A su experiencia personal como miliciano, se añade el "doble plus bueno" análisis crítico típico de Orwell. Antes de empezar a hablar de la novela en sí, diré que os gustará si os gusta su forma de escribir (clara, concisa, intensa y con un cierto regusto agridulce en muchos casos; digamos que irónica), pero también os gustará si os interesa conocer parte de los hechos de nuestra Historia. A mí me ha encantado.
Merece la pena atender al análisis que hace de los hechos que se vivieron en España. Desde su punto de vista, lo que se vivió en aquella época fue una auténtica revolución que los medios de comunicación intentaron ocultar, tratándola como una lucha de la democracia contra el fascismo.
Asimismo, en Homenaje a Cataluña se muestran con bastante claridad las causas por las que el bando republicano perdió la guerra (todo esto siempre desde lo que Orwell vivió). Se desprende de sus palabras que, con otra actuación por parte de la izquierda, podría haber ganado el gobierno.
En primer lugar, el Gobierno actuó con debilidad y con actitud vacilante. Previó el golpe de Estado de Franco y no hizo nada hasta que fue tarde. Tampoco repartió armas a los obreros hasta que el pueblo se le echó encima.
Por otra parte, la izquierda estaba dividida: no existía una fuerza unida con el objetivo común de derrotar al fascismo, sino que, en muchos casos, había enfrentamientos entre las distintas formas de la izquierda (socialistas, comunistas y anarquistas). De hecho, entre éstas tampoco había cohesión en el statu quo que querían establecer una vez que acabara la guerra.
Por otro lado, había ciudades en las que los habitantes, al estar lejos del frente, parecía que no se tomaran en serio la gravedad de la situación y sólo querían que la guerra terminara.
A esto hay que sumarle las malas condiciones que se vivían en el frente, donde la escasez de armas, así como de alimentos e incluso mantas, estaban a la orden del día.
A la vista de los hechos, Orwell predijo que la guerra, si ganaba el fascismo (pues él abandonó España en el '38 debido a que le hirieron y a que tuvo que huir por haber sido miliciano del P.O.U.M.), las únicas posibilidades serían, o una dictadura franquista, o una España dividida, bien por fronteras o bien económicamente.
También cabe atender, al menos como curiosidad, a la caracterización que Orwell, en calidad de extranjero, hace del carácter español. Si bien habla de los españoles como gentes muy nobles, generosas y excelentes compañeros, también resalta que lo dejamos todo para "mañana" y que somos bastante informales para algunas cosas.
Por último, traigo aquí un fragmento de los que más me han gustado.
Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el rechazo del capitalismo eran más normales que su contrario. En Aragón, se estaba entre decenas de miles de personas, de origen proletario en su mayoría, todas las cuales vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría, era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. (...) La división de clases desapareció hasta un punto que resulta inconcebible en la atmósfera mercantil de Inglaterra; allí sólo estábamos los campesinos y nosotros y nadie era amo de nadie. (...) Había vivido en una comunidad donde la esperanza era más normal que la apatía o el cinismo, donde la palabra "camarada" significaba camaradería y no, como en la mayoría de los países, farsante. Había aspirado el aire de la igualdad.









