Tengo abandonadísimo mi blog de medieval. Esto no sólo se debe a que soy una persona bastante vaga, sino también, como ya sabreis, a que no me queda apenas tiempo. Sin embargo, mi trabajo sobre la eternidad del mundo es algo que todavía (sí, todavía) tengo que hacer. Por eso he decidido ir fundiendo, poco a poco, los dos blogs en éste, dejando una sección específica de medieval.
Y, para no empezar con algo muy "infumable" (y es que lo medieval también tiene su aquel), lo haré intentando picar vuestra curiosidad.

“de Ibn Rusd nace una poderosa corriente filosófica, que, al incidir el siglo XIII latino, produjo la más vasta conmoción que ha registrado el pensamiento cristiano desde sus orígenes” *1

En el siglo XIII penetra en Occidente la obra de Aristóteles filtrada por la lectura que Avicena hace del mismo. Averroes busca depurarle de estas lecturas y es su interpretación la que lleva a la conmoción intelectual del siglo XIII. Cristianos y musulmanes consideraron a Averroes como su peor enemigo. En la Edad Media, muchas veces se representaba a la Teología como una gran matrona sentada que aplasta a Averroes con sus pies. Una leyenda cayó sobre este cordobés que ni siquiera peregrinó a los santos lugares y que fue considerado, no sólo impío, sino también peligroso... Vaya, que era un tío muy majo que caía bien a todo el mundo el que inicia la cuestión ésta que trataré en este innombrable apartado.

*1A. García Marqués, Necesidad y substancia, ed. Eunsa, Pamplona, 1989, p. 16