"La agricultura es ahora una industria alimentaria motorizada; en cuanto a su esencia, es lo mismo que la fabricación de cadáveres en las cámaras de gas y en los campos de exterminio"*

Cuando el rector de la Universidad de Friburgo (el biólogo Von Möllendorf) rechaza aplicar una ley destinada a poner en excedencia a todos los profesores “no arios” y tras su posterior dimisión, Martin Heidegger, el filósofo más célebre de la época, accede a convertirse en rector (por influencia de sus amigos nazis) y empieza a militar en el Partido Nacionalsocialista.
Ni la aplicación de dicha ley ni la quema de libros "judíos y marxistas" del 10 de Mayo de 1933 le crean el menor cargo de conciencia a Heidegger, que se ve investido de un poder político real con su cargo, estrechamente relacionado con la eliminación de los judíos.
En la ceremonia de investidura, el filósofo pronuncia un discurso exponiendo su programa para hacer de la universidad una institución "nazificada" y sus "progresos" se verán cuando consigue ser nombrado Führer de la Universidad de Friburgo, lo que le convierte en medio entre el Estado nazi y los estudiantes, con lo que la libertad intelectual queda reducida a cero. Además, se convierte en un exacerbado propagandista del Nacionalsocialismo, a la vez que hace gala de un ideario antimarxista y anticristiano tanto en sus múltiples conferencias como en sus artículos en prensa.
Sin embargo, debido a una mala gestión de la Universidad, así como a una búsqueda de demasiada pureza doctrinal (frente al sentido más "pragmático" de los círculos oficiales) tiene un gran número de opositores que hacen que, en 1934, dimita del cargo, aunque ni abandona el Partido (sigue pagando su cuota) ni reniega de sus convicciones.
Ya en 1945, cuando las tropas francesas entran en Friburgo, a Heidegger se le prohíbe enseñar en público, aunque éste, sigue dando conferencias "privadas" y, en lugar de pedir perdón y reconocer su pasado, lo que hace es quitar importancia a su pasado nazi, alegar que se desengañó pronto y decir que jamás había sido antisemita. Sin embargo, sus escritos no dejan lugar a dudas acerca de su nacionalsocialismo, además de una carta que él mismo escribe a un ministro diciendo que hay que desjudaizar la universidad.
Era, sin duda, un tío muy majo
* Pronunciado en una conferencia inédita que Heidegger dio en Bremen en 1949 acerca de la técnica.
Fuente: Historia de la filosofía en el siglo XX, C. Delacampagne, Ed. Península, Barcelona, 1999
PD) Espero poder acercarme pronto por vuestros blogs y dar muestras de mi paso por los mismos, aunque no podré conectarme, probablemente, hasta la semana que viene.