Se supone que debería haber escrito esto unos cuantos lustros atrás (bueno, en realidad sólo hace menos de un mes que debería haberlo hecho) , pero como el blog es mío y me lo follo cuando quiero, creo que aún hay tiempo de “avisar” de dos leyes que se preveen, y de las que tuve noticia a principios de septiembre (aunque tengo que reconocer que en estos días no he podido indagar en cómo van las cosas). Sólo voy a dejar los enlaces (bueno, y a intentar meteros ideas “malas” en la cabecita, pero con buena intención [guiño]).

Primero, una ley que controlará las comunicaciones telefónicas: Las compañías telefónicas deberán conservar los datos de las comunicaciones de sus clientes durante un año. También los correos electrónicos. Todo esto se resume en que quieren controlar todas nuestras llamadas, datos y privacidad. Por supuesto, alegan que es en beneficio de nuestra seguridad. Cito del artículo de La voz de Galicia (también podéis echar un vistazo al artículo de El País): “Alfredo Pérez Rubalcaba presentó ayer al Consejo de Ministros dos de sus proyectos legislativos más polémicos por los problemas que plantean de intromisión en la privacidad de las personas. Los proyectos recogen la obligación de que las operadoras telefónicas y de Internet almacenen durante doce meses todos los datos de las llamadas y los correos electrónicos, y prevén la unificación en una gran base de datos de las muestras genéticas de sospechosos.”
No sé vosotros, pero yo creo que mi libertad es más importante que lo que cualquier gobernante pueda considerar como mi seguridad.

En segundo lugar, pretenden hacer la “ley para el impulso de la sociedad de la información”. El problema es que donde dice “impulso”, bien podría leerse “retroceso”, pues lo que ocurre es que el Gobierno pretende introducir medidas de protección "de máxima vigilancia" para que se evite a los usuarios de Internet el acceso a "información que induzca a actuaciones no deseables" o que tengan riesgo. Dice el señor Ros (el secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información) que uno puede llegar a contenidos “indeseables” en internet.

Y ¡quiénes somos nosotros para decidir qué contenidos son “deseables” y qué contenidos “indeseables”! El Estado censurará nos dirá qué es lo que debemos ver y sobre qué debemos estar informados. Así sólo podremos ser buenos ciudadanos, siempre correctos e impecables.

¡Que viva la censura y los obstáculos al derecho a la información y al pensamiento libre! ¡Que viva un gobierno verdaderamente de izquierdas!

A este paso acabaremos como Middlesbrough, donde no sólo hay cámaras, sino que, además, éstas te gritan y te “riñen” cuando estás haciendo algo que consideran (vete a saber quiénes lo consideran, pero lo consideran) incorrecto. También pueden advertirte que te están vigilando. El título del artículo (en inglés) no puede ser mejor: “Big Brother is shouting at you”

PD) Estoy pensando seriamente en enviar mails a los del psoe (desde su web) para hacer una queja seria. Si alguien más cree que esto puede servir para algo (aunque sea para tocar las narices), por favor, que lo diga.