Esta es la segunda parte de este post . ¿Por qué escribir sobre filosofía medieval un lunes? Bueno, y yo qué sé. El caso es que el mal ya está hecho. Si a alguien le causo trastornos mentales, que hable con mi abogado.

Antes de empezar quiero decir que los averroístas fueron los primeros en reivindicar la autonomía de la razón y el derecho a filosofar fuera de dogmas. Al contrario de lo que se cree, no tuvimos que esperar al siglo XVIII para que esto llegara. Lo que ocurrió fue que la represión fue muy dura y quedó reflejada en sendas condenas al pensamiento más o menos libre. Y, dicho esto, vamos al tema que nos ocupa.


En 1270, Étienne Tempier, quien había sido nombrado obispo de París en 1268, condenará, el 10 de diciembre, trece
proposiciones por ser “inaceptables en el ámbito del cristianismo”.

Dichas proposiciones se resumen en cuatro temas: la eternidad del mundo, la negación de la providencia universal de Dios, el monopsiquismo y el determinismo de la voluntad por los astros.

Antes de elaborar esta lista de proposiciones prohibidas, Egidio Lessines consultó a Alberto Magno sobre las proposiciones que condenar. El resultado de esta consulta es el De quindecim
problematibus. De estos quince “problemas”, trece componen la
lista de proposiciones que fueron condenadas.

Aún así, esta condena no impediría el desarrollo y crecimiento del averroísmo.

De hecho, los aristotélicos radicales continuaban enseñando estas tesis, hasta que, ya en 1277, se promulga una segunda condena que contenía tanto términos heréticos como legítimos, al haber sido hecha la compilación de proposiciones de modo precipitado. Los principales inculpados en esta condena son Siger de Brabante y Boecio de Dacia, otro aristotélico heterodoxo. Asimismo, esta condena incluía tesis de Tomás de Aquino, muerto justo 3 años antes. La condena fue procla­mada el día del tercer aniversario de su muerte, el 7 de Marzo de 1277.

Al parecer, el Papa Juan XXI escribió a Tempier pidiéndole que examinara los errores de falsas enseñanzas debidos a una posible herejía. A esto, el obispo de París respondió elaborando, en sólo seis semanas, una lista de 219 proposiciones que, en muchos casos, habían sido extraídas literalmente de obras escritas, además de que no había entre ellas una cohesión doctrinal. Tras la publicación de esta lista se excomulgó a quienes sostenían estas proposiciones.

Más información:

Condenas de 1277

Interesante artículo al respecto en The Economist

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PD) No sé qué narices le pasa al editor de textos que no puedo separar los párrafos. Ni siquiera añadiendo saltos de línea "a la antigua usanza". Por eso aparece todo hecho un bloque sin separación. Lo siento mucho.