Vida:
Nació en París, el 17 de Diciembre de 1706 y se crió en un medio culto. Pronto empezó a despuntar en el área académica, cosa que hizo que su padre le diera una educación que rara vez se le daba a las mujeres por aquella época.
Ya en su infancia estudió latín, inglés, griego e italiano, idiomas en los que a los doce años se desenvolvía con fluidez. También habilidosa con la música, aprendió a tocar el clavecín, le gustaba la danza e incluso llegó a cantar ópera.
Pese a sus aptitudes en el área de los idiomas, pronto quedó seducida por las matemáticas. Fue un amigo de la familia, M. de Mezieres, quien la alentó en su estudio al reconocer su talento.
A los 19 años se casó con el Marqués de Châtelet, matrimonio que había sido concertado. Émilie le dio tres hijos y consideró que ya había cumplido como esposa. Por esto, llegó a un acuerdo con su marido para llevar vidas separadas en un mismo hogar.
Con 24 años, tuvo una aventura amorosa con el Duque de Richelieu que duró un año y medio. Cuando Châtelet expresó su interés en las obras de Isaac Newton, él le instó a que aprendiera matemáticas a un nivel más alto para que entendiera perfectamente sus teorías.
Cuando contaba con 27 años, conquistó el corazón de Voltaire (que tenía ya 39), quien fue uno de los amantes que más influyó en ella. De hecho, llegó a considerarla superior a él mismo por sus conocimientos y de ella dijo que era "un gran hombre cuya única culpa era ser una mujer". Su relación fue de gran cariño y respeto mutuo.
En 1748 se enamoró del poeta Jean François de Saint-Lambert y dejó a Voltaire, con quien había estado 15 años y con quien seguiría manteniendo una gran amistad. Voltaire la acompañaría hasta el día de su muerte, hecho que le produjo un profundo dolor.
Murió en 1749, tres días después de haber dado a luz una niña, hija de Jean François de Saint-Lambert, que también moriría poco después.
Su traducción de los Principia de Newton al francés todavía es la que se usa, y un cráter de Venus lleva su nombre en su honor.
Investigación científica y publicaciones:
En 1737, Châtelet publicó un artículo titulado Dissertation sur la nature et la propagation du feu (Disertación sobre la naturaleza y la propagación del fuego) que predijo lo que hoy se conoce como radiación infrarroja .
En 1740 publicó Institutions de physique (Lecciones de física), libro que fue presentado como un estudio de las nuevas ideas existentes en ciencia y filosofía para su hijo de 13 años, pero que también contenía ideas complejas de los grandes pensadores del momento, como Leibniz, a cuyo estudio se había dedicado.
Koening, uno de sus tutores, hizo correr el rumor de que este libro no era más que un “refrito” de sus clases con ella, cosa que hizo enfurecer a Émilie. Ella se dirigió a la Academia de las Ciencias y a Maupertuis, con quien ya había discutido estas ideas antes de recibir clases de Koening.
Sin embargo, debido a su condición de mujer, ella no recibió todo el apoyo que merecía.
Los años más productivos de su vida fueron los que pasó con Voltaire. El trabajo intelectual de ambos fue muy intenso. Fue él quien la animó a traducir los Principia Mathematica de Newton. Además, en su traducción ella añadió un “Comentario Algebraico” que sólo los entendidos en el tema comprendieron.
Para realizar este trabajo, que se había propuesto terminar, se quedaba despierta hasta altas horas y se levantaba muy temprano. Siempre estaba trabajando en ello, y la completó en el año de su muerte, 1749. La traducción se publicó tras su muerte acompañada por un “Prefacio histórico” de Voltaire.
Él mismo, que era conocido por su misoginia, diría de ella: dos maravillas han sido realizadas: una que Newton fuera capaz de escribir esta obra, otra que una mujer pudiera traducirla y explicarla.
Fuentes:
Wikipedia (inglés).
Wikipedia (español).
Agnes Scott College.
4000 years of women in science.





Illuminatus
6 dic 2007 | 12:50 PM
Tengo difícil hacer elección en mi propio campo pero podría restringir las opciones a dos fundamentales: Lynn Margulis y Rita Levi-Montalcini. Lo de esta última señora es especialmente llamativo por sus logros y las condiciones en que los realizó y, además, por su edad (no en vano es la Premio Nobel de mayor edad hoy día).
Hawaiian
11 dic 2007 | 12:01 PM
No me fiaría de una mujer que sonríe así mientras estudia y toca de ese modo un compás.
Lorenzo
12 dic 2007 | 10:57 PM
La tía era una máquina, y Voltaire no habría entendido nunca a Newton si no se lo hubiera explicado ella.
Espero que sigas rescatando grandes mujeres del olvido. ¡El próximo post de estos, para la Hildegarda!
piluky
14 dic 2007 | 08:25 PM
Muchas gracias a todos por los comentarios. En este momento estoy liadísima entre papeleos, curros (sí, en plural, soy pluriempleada) y demás historias que ocupan todo mi tiempo libre. Digo esto para excusarme por responder tan tarde y por no haber escrito nada en los últimos días.
¡Gracias, gracias, gracias!