Entre tanta celebración navideña apenas me queda tiempo para hacer un post "como Dios manda". Mientras tanto, traigo aquí algunas cosillas que hacían los romanos. Algunas de ellas son costumbres nuestras en la actualidad.
Sé que son poquitas, pero son las que tengo a mano en este momento. Otro día más. Que lo disfrutéis.

Para jurar que decían la verdad, los romanos se apretaban los testículos con la mano derecha. Parece ser que de ahí viene la palabra "testificar", aunque hay otras versiones.

Los romanos tenían tres tipos de besos : el osculum, que es el que se da en la mejilla entre amigos, el basium, que es el que se da en los labios y el suavem, que es el que se dan los amantes.

Tras el banquete de bodas, todos iban en procesión acompañando a los recién casados a su nueva casa. Precediendo a la novia iba un muchacho con una antorcha encendida en el fuego de la casa del novio. Cuando llegaba a la casa, el muchacho lanzaba al aire la antorcha y se suponía que el que la cogiera tendría una vida larga y próspera.

Al llegar a la puerta de la casa de los novios, los padrinos de la boda cogían a la novia en brazos para atravesar el umbral, pues que la novia tropezara en él era un mal presagio.

El anillo de bodas se colocaba en el dedo anular porque en él hay un nervio que va directamente al corazón.

Para leer más cosas sobre las bodas en Roma.

Por cierto, ¿sabéis qué han hecho por nosotros los romanos?