Entre 1879 y 1884, Cantor ideó una nueva disciplina basada en la noción de conjunto y la relación de pertenencia. Pronto sería conocida como Teoría de Conjuntos, una rama autónoma de la matemática.
La noción de conjunto que él utilizaba es de lo más simple y de lo menos restringida: “un conjunto es cualquier colección de objetos distintos y bien definidos de nuestra intuición o nuestro pensamiento, reunidos en un todo”.
Sin embargo, esta noción de conjunto pronto se presentó como problemática, pues desde la misma era posible derivar paradojas y, por lo tanto, contradicciones.
Una de las paradojas a las que me refiero es la conocida Paradoja de Russell, que él mismo formuló en 1901.
Para acercarnos a esta paradoja, una vez que ya tenemos la noción de conjunto, haremos una distinción entre conjuntos que pertenecen a sí mismos y conjuntos que no pertenecen a sí mismos.
Por ejemplo, “el conjunto de todas las mesas” o “el conjunto de todos los seres humanos” no pertenecen a sí mismos, porque el conjunto de todas las mesas, aunque es un conjunto, no es una mesa. Lo mismo ocurre con el conjunto de los seres humanos.
Ahora bien, “el conjunto de las cosas distintas de las mesas” es, él mismo, una cosa distinta de las mesas, y por eso pertenece a sí mismo. Esto también ocurre con “el conjunto de todos los conjuntos que existen”, etc.
Ahora, supongamos que tenemos el conjunto R (de Russell) y que éste es el conjunto de todos los conjuntos que no pertenecen a sí mismos:
Si el conjunto R pertenece a sí mismo, entonces no puede pertenecer a sí mismo, al igual que sus elementos. Pero si no pertenece a sí mismo, entonces cumple la condición para pertenecer a sí mismo, con lo que sí pertenece a sí mismo. En ambos casos llegamos a contradicción:
R pertenece a R si y sólo si R no pertenece a R.
Esta derivación basta para desbancar la noción básica de conjunto.
Más adelante, Russell determina que el origen de las paradojas relacionadas con la recién iniciada Teoría de Conjuntos es el llamado “Principio del círculo vicioso”. Éste dice, tal y como él lo expone en Principia Mathematica que “lo que quiera que involucre la totalidad de una colección no debe ser parte de esa colección”. Así, no podemos definir un objeto en términos del conjunto al que pertenece. Si así lo hiciéramos, la definición del objeto no sería en absoluto correcta, ni tampoco la del conjunto. Russell llama a este tipo de definiciones “impredicativas”.
Tras el diagnóstico de Russell, el “conjunto de todos los conjuntos que no pertenecen a sí mismos” no puede un ser conjunto, pues se caracteriza a un conjunto de objetos que, necesariamente, está entre los objetos que forman parte del mismo. Por la misma razón, el “conjunto de las cosas distintas de las mesas” tampoco puede caracterizarse apropiadamente como conjunto.
Si aplicamos este principio, es imposible que surja la Paradoja de Russell.
P. S. Este post podría continuar con la Teoría de tipos de Russell, basada en la aplicación del Principio del círculo vicioso, que tampoco permite que surja la paradoja que se ha mostrado. Sin embargo, me parece que este post está superando ya el espacio permisible, y más aún, cuando el tema es éste.
P. P. S. Si alguien se lo lee hasta el final, tiene mi absoluto respeto y consideración. :)
Fuente: apuntes de la asignatura Lógica y Fundamentos de la facultad de Filosofía de la Universidad de Murcia.
Para leer más:




politica-y-opinion
9 may 2008 | 12:36 PM
hola...
He vuelto a recordar un poco el fastidio que tenía al estudiar la teoría de los conjuntos...
Leerlo no, no me volvería importar leerlo sobre esa parte de las matemáticas...como lo acabo de hacer, me puede interesar..., pero fue una tortura estudiarlo cuando era pequeño (...creo que tenía 11 años la primera vez que escuché esas cosas en matemáticas...)
La última vez que lo dí fue en el 1º años de carrera de geología. Lo curioso es que no entraba en el examen, pero el profesor perdió muchísimo tiempo explicándolo, se notaba que le encantaba..., años después no volvió a explicarlo , al darse cuenta que no le daba tiempo a dar todo el temario (por esos problemas que hay al reducir una asigntura anual en cuatrimestral...)
Puede que se deba tratar el tema dentro de la filosofía...
Hasta otra...
Illuminatus
12 may 2008 | 10:19 PM
A mí la teoría de conjuntos me parece una buena forma de entender el cálculo de probabilidades y los fundamentos estadísticos. Y si le añades diagramas de Venn ya ni te cuento.
DevinTown
28 may 2008 | 12:39 PM
Qué bien explicado, sencillo y breve. Así da gusto. Yo ahora tengo la pesada carga de estudiar todo esto para un examen de historia de la lógica la semana que viene. Si sobrevivo me pasaré más veces por este blog, por lo poco que he leído tiene muy (muy) buena pinta.
Saludos.
piluky
28 may 2008 | 10:21 PM
¡Gracias a todos por comentar!
DevinTown: bienvenido. Espero que tengas mucha suerte en el examen, que los lógicos tienen más peligro del que aparentan :P ¡Vuelve cuando quieras!
Conde Niño
6 jun 2008 | 04:41 PM
Yo me lo he leído hasta el final, y eso que no estudio Filosofía. Doble respeto para mí, ¿no? Ha sido muy muy curioso.
(Salud)os!
piluky
7 jun 2008 | 12:40 AM
¡Jajaja! Aguantar hasta el final en un post de filosofía de la matemática merece muchísimo respeto. Sí, para ti ración doble :P
¡Gracias por comentar!