Recojo el testigo de Luia, que me pasa este meme que me permite actualizar el blog y no calentarle a nadie la cabeza con lo que es mi vida actualmente.

Sin más dilación, voy al grano: ¿qué uso hago yo de los derechos del lector?

1. El derecho a no leer:

Sí que hago uso de este derecho. Además, necesito tener un determinado estado de ánimo para leer. Igual me leo 5 ó 6 libros en un mes, que no me leo ninguno. Esto cuando hablamos de libros de lectura. Sin embargo, cuando se trata de artículos o libros de filosofía, es raro que pase más de una semana sin estar leyendo algo. Como véis, soy muy aplicada ;).

2. El derecho de saltarse páginas:

Es muy raro que yo lea un libro entero sin saltarme algo. O que coja un libro y me salte tantas cosas que al final lo deje (como me ocurrió con ¡Dios mío! El señor de los anillos, o con Crimen y castigo). Esto me pasa si los libros son demasiado descriptivos.

3. El derecho a no terminar un libro:

Si llego a la página 80 y el libro no me gusta, lo dejo. Sin embargo, he de reconocer que hay libros que no me han gustado y que, al final, he terminado. Por ejemplo, el segundo de Canción de hielo y fuego apenas me gustó, pero lo terminé porque el primero era muy bueno. Eso sí, tengo el tercero en la mesa desde hace casi dos meses, puede que más, sin empezar. Creo que me da miedo que sea igual.

4. El derecho a releer:

Lo ejerzo si un libro me ha encantado. Ejemplos de esto son El último judío Los pilares de la tierra. Precisamente éste último lo estoy releyendo ahora.

5. El derecho a leer lo que sea:

Por supuestísimo que lo ejerzo. Mis gustos literarios van de la fantasía al humor, pasando por obras cumbre de la literatura o por obras filosóficas, entre otras.

6. El derecho al "bovarismo" (enfermedad de transmisión textual):

No, de esto no padezco. Si no, la llevaba guapa, con los libros que leo.

7. El derecho a leer en cualquier sitio:

No suelo hacerlo, porque me molesta cualquier ruido que haya a mi alrededor. Necesito silencio para leer (aunque, sorprendentemente, para estudiar no me importa que haya ruido). Mi sitio preferido para leer es mi cama, sentada con la espalda apoyada en la almohada. Después, a dormir.

8. El derecho a hojear:

Es que, si no, no sé bien de qué va el libro. Siempre que puedo, lo hago. Me fijo especialmente en el índice.

9. El derecho a leer en voz alta:

Me molesta la gente que te lee lo que está leyendo como si a ti te interesara, así que no suelo hacerlo. A menos que algo sea gracioso y que la persona con la que esté sea de confianza como para decirle lo que acabo de leer, o que me pregunte qué es. Generalmente, esto me ocurre cuando estoy estudiando (os sorprenderíais, pero verme estudiar es un show).

10. El derecho a callarnos:

No suelo recomendar libros a no ser que conozca los gustos de mi interlocutor. Y tampoco suelo ser muy insistente: digo que me he leído X y que me ha gustado. Si me preguntan por qué, lo explico de manera concisa.

Además, no me gusta la gente que dice "¡pero cómo! ¡no te has leido lo último de Foulés!¡cómo es posible!". O la gente que se empeña en que te tienes que leer un libro porque les ha encantado. Cada uno lee lo que le da la gana, lo que le apetece o puede. Por mucho que la crítica diga de un libro que es la rehostia, si no me apetece, no me lo leo. Sea de quien sea.

Paso este meme a todo aquél que quiera hacerlo.

Dejáis un comentario y pasaré gustosísima a leeros.