Eso es, por el momento, lo que tengo en la cabeza. Ya he terminado el proyecto (esta vez con éxito) y, con ello, ya tengo un esquema genérico de trabajo.

Ahora toca volver a organizarse bien el tiempo, volver a utilizar listas de tareas tipo backpack o remember the milk (ésta última estoy pendiente de probarla, pero me la han recomendado desde distintos frentes: se admiten sugerencias en este sentido ¿backpack, remember the milk u otras?).

También toca hacerse con una bibliografía decente. Ahora mismo, tengo una lista de bibliografía que debería tener, otra de la bibliografía que, de hecho, tengo, y otra lista de la bibliografía que ya he leído. Vamos, un lío.

Por supuesto, también tengo que organizar mis marcadores (bendito sea xmarks), que, si bien antes, que tenía menos información, los tenía todos en carpetitas, ahora los tengo cada uno por un lado, muy desorganizados. En realidad, siempre he sido un poco (bastante) desastre en cuanto a organización.

Otra de las cosas que peor llevo es la escasez de tiempo. Realmente, sólo tengo para mí (para estudiar) las tardes. El resto del tiempo estoy ocupada en otras cosas. Tengo que aprender a organizarme mejor, o a aprovechar cada momento que tenga para estudiar, pero es que eso es taaan difícil.

Bueno, no ha sido tan difícil escribir un post que no fuera una excusa y que, a la vez, no tratara estrictamente de filosofía. Llevo retrasando muchísimo tiempo el escribir un post, porque quería que fuera de algo académico. Sin embargo, últimamente sólo leo cosas relacionadas con mi tesis, en muchos casos tan específicas, que no sé si un post divulgativo puede ser una buena idea. Por otro lado, el tiempo tampoco es que me sobre, así que, ahora mismo, estoy dejando muchas cosas aparcadas para centrarme en ella lo máximo posible. El tiempo apremia.

Gracias a la poca (pero buena) gente que aún me lee. Seguiremos informando.